sábado, 29 de marzo de 2014

Estética: Los riesgos del Botox

Todos conocemos a la botulina como una de las herramientas químicas principales para combatir diversas enfermedades, aunque es más conocida en todo el mundo como una aplicación estrictamente cosmética contra las arrugas y adormecimiento muscular. Por más que muchos hablen de sus propiedades medicinales, es un químico potencialmente fatal. Si quieres realizarte un tratamiento de aplicación de Botox, debes conocer a qué te enfrentas, ya que los efectos secundarios del Botox son varios. Vamos a conocerlos.


Parálisis facial
La herramienta clave a la hora de un tratamiento con botox es conseguir un médico experto, ya que, si no se hace correctamente, el paciente tiene riesgo de que el químico pase al torrente sanguíneo y cause diversas enfermedades o mismo la muerte. También depende de la aplicación, porque si es en la zona de la cara, una inyección mal colocada puede desviarse al resto de los músculos faciales y provocar parálisis en los párpados, pómulos, o un secamiento de los lagrimales.


Reacciones alérgicas e hinchazón
Algo que también es necesario consultar al doctor antes de realizarse la aplicación es si están propensos o no a tener una reacción alérgica a la estructura química del material. Luego de los tratamientos, se notan moretones o hinchazón de la zona de aplicación del Botox, aunque lo más probable no es que tengan una alergia, sino que estén sufriendo uno de los efectos secundarios del procedimiento, que pueden durar un período de entre seis semanas y tres meses.


Un sinfín de efectos secundarios
Algunas reacciones adversas relacionadas al Botox incluyen efectos secundarios de la talla de dolores de cabeza, visión borrosa, boca seca, fatiga, disfagia, o mismo varios síntomas similares a los de la gripe. Como bloquea la interacción del músculo particular con el cerebro, la aplicación de Botox puede limitar ampliamente la realización de movimiento en esa área.


Si tienes enfermedades crónicas o estás embarazada, olvídalo.
Aunque no se han presentado casos que muestren lo contrario, se recomienda que todos aquellos con afecciones médicas o enfermedades crónicas se mantengan lejos de este componente químico, al igual que las embarazadas o madres lactantes. Esto es porque la toxina botulínica utilizada para las inyecciones está relacionada a la enfermedad del botulismo, así que mejor prevenir que curar.

Ahora que ya saben los efectos secundarios, ¿qué opinan del Botox? ¿Se realizarían una aplicación de este químico ya sea para tratamiento medicinal como cosmético?

Visto en El Ojo Científico
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