viernes, 1 de enero de 2016

Una planta milenaria

Una planta milenaria 


El yacón es un cultivo andino, del que ya se conocen sus propiedades hipoglucemiantes, antioxidantes y probióticas. Investigadores tucumanos hallaron que también sirve para adelgazar.
El Yacón es un tubérculo que pertenece a la familia de la planta los girasoles, normalmente crece en lugares cálidos y templados.



En el marco del redescubrimiento de cultivos milenarios andinos como la quinoa o la maca, llega el turno del yacón. Tras varios años de investigación, un grupo de científicos de Tucumán halló que, además de los conocidos beneficios para el tratamiento de la diabetes, esta planta que crece en el noroeste del país ayuda también a perder peso y disminuir la grasa abdominal.

El yacón -su nombre técnico es Smallanthus sonchifolius- crece en las laderas húmedas de los Andes. Sus raíces se comen crudas y son dulces como una fruta, pero su aporte calórico es muy bajo (un 70% menos que la sacarosa, el azúcar de mesa). Su atractivo para los diabéticos tipo I reside en sus propiedades hipoglucemiantes, que disminuyen los niveles de glucosa en sangre. Además, es un alimento antioxidante y probiótico, que mejora la flora intestinal y previene el cáncer de colon.


Un equipo del Instituto Superior de Investigaciones Biológicas (Insibio), que depende de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y el Conicet trabaja desde hace 15 años en la validación científica de las propiedades medicinales y nutricionales del yacón y ya demostró que dos partes de la planta tienen potencial terapéutico: las hojas y las raíces de reserva.

En una primera etapa, el grupo liderado por Sara Sánchez e integrado por Susana Genta, Stella Maris Honoré, entre otros investigadores, comprobaron en animales de laboratorio que el jarabe de raíces de yacón no era tóxico y luego avanzaron en estudios clínicos con unos 100 pacientes con síndrome metabólico, que tenían alto riesgo de desarrollar diabetes. Ese estudio fue realizado en forma conjunta con médicos del servicio de Endocrinología del hospital Angel C. Padilla de San Miguel de Tucumán.



El equipo científico comprobó que el jarabe tenía efectos positivos en el tratamiento de la diabetes, pero además observó que el grupo monitoreado registraba un notorio descenso de peso, una disminución del perímetro de la cintura y también del índice de masa corporal. Las conclusiones de ese trabajo fueron publicadas en las prestigiosas revistas internacionales Clinical Nutrition y CMR Journal.

Sánchez destacó "los efectos beneficiosos para la salud" de estos compuestos que se basan "en la liberación de un tipo de hormonas que actúan en el centro de la saciedad reduciendo el apetito, en el páncreas mejorando la producción de insulina y en el metabolismo lipídico reduciendo la acumulación de tejido adiposo".

Aunque el equipo ya evaluó el jarabe en animales primero y luego en humanos, en la actualidad continúa experimentando con ratas de laboratorio para tener precisiones sobre los mecanismos que intervienen con el yacón puro, según informa la UNT a través del portal Argentina Investiga.

El objetivo es desarrollar un suplemento dietario, patentarlo y conseguir la aprobación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (ANMAT). Genta y Sánchez estiman que en unos dos años podrían llegar a la industria farmacéutica con este suplemento elaborado en base a la raíz de yacón, que sea útil tanto para el tratamiento de la diabetes como de la obesidad.

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