lunes, 14 de septiembre de 2015

EL CORAZÓN DE LAS ENFERMEDADES


LA CAUSA principal de la mayoría de las dolencias que padece la Humanidad están asociados al estreñimiento y las putrefacciones intestinales. Cómo relacionar enfermedades tales como las del corazón y las arterias, la obesidad, la diabetes, la artritis, el cáncer y tantas otras con lo que comemos cada día. 

El asunto depende de dos cosas: Qué comemos y qué clase de microbios habitan en nuestro tubo digestivo. 

Pudiéramos decir que los alimentos más directamente relacionados con casi todas las enfermedades humanas son los refinados y los cadáveres de animales enfermos. Los alimentos refinados porque son expresamente empobrecidos en vitaminas, enzimas, minerales y fibras.
Todo lo cual, de por sí ya anuncia numerosas alteraciones en el funcionamiento normal del organismo. 
El problema se complica cuando ponemos a vivir en nuestro tubo digestivo a numerosos microbios causantes de la destrucción de los aminoácidos y su transformación en terribles toxinas. 
Al ingerir carnes que, naturalmente, contienen a los microbios de putrefacción  numerosas personas crían en su intestino microbios de putrefacción, los cuales no pertenecen a la flora intestinal normal y sana. Esos microbios, como los Clostridios, Proteus, Estafilococos, E. coli e incluso, algunos parásitos protozoarios, como amibas, son normales en el suelo, donde están esperando a cualquier cadáver para descomponerlo. Dichos microbios, repito, se encuentran en los cadáveres en descomposición, pero también podemos encontrarlos en el intestino y heces de animales predadores (carnívoros cazadores) y en los necrófagos o carroñeros (consumidores de cadáveres) como los zamuros, buitres y hienas, por ejemplo. 

UNA FÁBRICA DE NUTRIENTES: 


Las heces de los animales fitófagos o consumidores de plantas, tales como vacas, chivos, monos, caballos, etc., contienen bacterias de FERMENTACIÓN las cuales no producen gases de mal olor y viven en simbiosis con el animal en cuyo intestino se hospedan. Estas bacterias FERMENTADORAS fabrican vitaminas importantes como la B12 , D y otras, aminoácidos esenciales, enzimas y otros nutrientes, siempre y cuando se alimenten con los residuos de frutas, semillas y hojas que les lleguen. 

AUTO INTOXICACIÓN CRÓNICA: 


En cambio, los microbios PUTREFACTIVOS destruyen vitaminas, proteínas y aminoácidos, transformándolos en toxinas, tales como HISTAMINA, causante de alergias, AMONÍACO y ÁCIDO ÚRICO, relacionados con la artritis y reumatismo, TIRAMINA, toxina ésta que irrita al Sistema Nervioso, produce angustias, taquicardias y baja las defensas; lo mismo que la CADAVERINA, PUTRESCINA y otras, que envenenan y desnutren nuestro organismo. También de la putrefacción intestinal se derivan sustancias como FOSFATO, URATO, OXALATO y carbonato, que roban calcio y causan la OSTEOPOROSIS. 


PROTECTORAS DE LA MUCOSA INTESTINAL:  


Las bacterias de la fermentación producen ácido láctico, por eso las llaman lactoacidófilas, el cual inhibe la reproducción de cualquier microbio putrefactivo que pueda entrar accidentalmente a sus vías digestivas. Normalmente, ningún animal fitófago (consumidor de frutas, semillas y hojas) posee microbios de putrefacción. Es como una guerra entre microbios. 
Las bacterias de la fermentación, por lo tanto actúan como protectoras del tubo digestivo en los animales herbívoros y frugívoros contra parásitos y cualquier bacteria, parásito u hongo que accidentalmente se aloje allí. Las bacterias fermentadoras más importantes son: las bífidobacterias y los lactobacilos acidófilos, que son las que más fácilmente se cultivan en el yogurt vegetal.  

ALCALINIZANTES DE LA SANGRE 


Es importante hacer notar que en los animales fitófagos o vegetarianos, la materia fecal sana tiene un pH ácido, mientras que en los carnívoros el pH es alcalino. Pero esto también tiene una explicación importante: la digestión fermentativa hace que las sustancias alcalinas se absorban y pasen a la sangre. Allí entra calcio, hierro, cobre, magnesio, sodio, vitaminas, y una lista muy larga de nutrientes. Por eso se dice también que los microbios fermentadores ayudan a alcalinizar la sangre. 

 ACIDIFICANTES DE LA SANGRE: 


En cambio, los microbios putrefactivos retienen los álcalis y envían hacia la sangre toda clase de sustancias nocivas de naturaleza ácida y con características de agresivos radicales libres. 

EN SÍNTESIS:


La putrefacción intestinal y el estreñimiento son la causa común a enfermedades muy diversas, como
anemia, decaimiento, dolores de cabeza, colitis, artritis, lupus eritrematoso y otras enfermedades
autoinmunes, amigdalitis, apendicitis, acné, alergias de todo tipo, OSTEOPOROSIS y  tumores... en
especial los de tipo CÁNCER. 

Extracto del Libro del Dr. GERMAN ALBERTI 
Publicar un comentario