jueves, 7 de junio de 2012

Ruidos intestinales (sonidos estomacales o borborigmos)

Los borborigmos son esos ruiditos que provienen del estómago y que suelen en algunas ocasiones ser embarazosos debido al ruido que provocan. Estos ruiditos intestinales se producen debido al movimiento de los gases sometidos a la presión de los intestinos cuando estos están empujando los alimentos. Estos sonidos se hacen una especie de “eco” debido a que los intestinos, al ser huecos, provocan dicha resonancia, muy similar a las tuberías del agua.

En realidad, estos sonidos intestinales son hasta cierto punto normales, lo cual no debe ser motivo de preocupación y no suelen tener un tratamiento específico. Los borborigmos  evidencian causas como digestiones pesadas debido al exceso o mala combinación de alimentos, comer rápido, con ansiedad o cuando se está enfadado, se tiene diarrea, después de alguna operación o con el uso de ciertos medicamentos.

Para evitar muchos ruidos estomacales (cundo estos ruidos no representan un sintoma mayor de salud):

  • Evita combinar muchos alimentos a la vez en una sola comida.
  • No bebas mucha agua en la comida.
  • Evita hablar mucho mientras comes.
  • No comas cuando te sientas tenso, ansioso o te hayas guardado un enfado.
  • Evita los alimentos muy feculentos, chatarra, grasosos y los contraindicados en la dieta (ver detalle abajo)
  • Toma un te digestivo despues de 20 minutos de haber comido.
  • Cuando desees expresar algo a alguien dilo, o escribelo en un papel, para que no te lo guardes. Guardar los enfados e irritaciones provoca una fuerte tensión estomacal que puede provocar ruidos estomacales.
Sin embargo, algunos borborigmos anormales pudiesen ser síntoma de algún tipo de afección que habría que atender.

Los borborigmos muy activos y anormales o excesivos se pueden producir por:
  • Infección estomacal.
  • Estrés emocional, exceso de ansiedad o agotamiento nervioso.
  • Indigestión, donde los ruiditos intestinales se acompañan por lo general con gases o inflamación del vientre, incluso nauseas.
  • Enfermedad de Crohn.
  • Diarrea.
  • Alergia a algún alimento.
  • Sangrado gastrointestinal.
  • Enteritis infecciosa.
  • Colitis ulcerativa.
  • Cuando nos aguantamos enojos o nos resistimos a expresar lo que verdaderamente sentimos o queremos decir.
Por otro lado, la ausencia de ruido intestinal se denomina ileo, lo cual sucede cuando los borborigmos bajan su actividad de repente o es nula (borborigmos hipoactivos). Esta condición se debe a:
  • El íleo: una afección donde no hay actividad intestinal. Cuando los intestinos no funcionan correctamente pueden evidenciar alguna otra afección, causa que es importante evaluar ya que los gases y contenidos intestinales pueden llegar a acumularse y romper el revestimiento intestinal. El íleo paralítico es otro problema que puede causar ruidos intestinales y el cual está relacionado con un problema en los nervios que van al intestino.
  • Obstrucción de los vasos sanguíneos: lo cual impide el flujo apropiado de sangre a los intestinos. Los coágulos sanguíneos, por ejemplo, pueden causar el bloqueo de la arteria mesentérica.
  • Obstrucción intestinal temprana: la cual es necesario tratar. Este bloqueo puede tener causa en una hernia, tumor, problemas intestinales, etc.
  • Otras causas de borborigmos de baja actividad: drogas sedantes que reducen los movimientos intestinales, anestesia general, radiación al abdomen, etc.
Hay que evaluar la causa de los borborigmos si estos se acompañan de :
  • Gases
  • Náuseas
  • Diarrea
  • Presencia o ausencia de deposiciones
  • Vómitos
Dieta curativa en caso de indigestión, infección estomacal, intestinos flojos, alergias alimenticias, colitis y estreñimiento.

En este caso es necesaria una dieta muy blanda para dejar descansar al estómago e intestinos y ayudar a estos últimos a evacuar correctamente. Se recomienda ponerse uno o dos días comiendo pura papaya (mamón, lechosa) nada más, iniciando el día con dos cucharadas de aceite de oliva en ayunas y bebiendo durante el día dos litros de agua pura.

Una vez que termines la dieta, empieza comiendo alimentos suaves, como sopas de vegetales, arroz al vapor o integral, verduras semi-cocidas al vapor, etc. Anula de tu dieta por un tiempo (ojalá para siempre) todo lo que sea grasa saturada (fritos, embutidos, etc.), carne, leche de vaca y derivados y nada que sea chatarra, procesado o refinado, como el azúcar o harinas blancas.

Inicia el día tomando en ayunas diariamente un te de manzanilla con medio limón exprimido.

Además, considera que el aspecto emocional es importante. Trata de leer acerca de cómo manejar la ansiedad, el estrés y el enojo, de manera que puedas sentirte en paz con lo que sientes.

por: laura de SaludNatural